Ago 4 2013

CARTA ABIERTA AL SENIOR PRESIDENTE

RoRo

En anterior misiva propuse a usted la inmediata liberacion de la maestra Gordillo a cambio de que “voluntaria y espontaneamente” devolviera TODO lo mal habido y que, en los entresijos de la justicia bien se sabe que incluye “casa Montelongo”, aviones, cuentas bancarias y las casas de sus nietos entre otros valiosos bienes. Ah, y pedia tambien que el mismo trato se diera a otros pillos que han saqueado y esta saqueando las arcas de nuestro pais, las estatales y municipales.

El tiempo me da la razon, a 16 anios del escandalo de Raul Salinas se declara su exoneracion y la consecuente devolucion de cuentas y bienes inmuebles incautados.

Al margen de la mala imagen que esta resolucion deja a su paso, hay quienes ya estan hablando de resarcir el danio moral causado. Nomas eso nos faltaba.

P.D. si le interesa mi propuesta, es hora de apretar el paso pues ya los EEUU vienen por los bienes del suegro de Z40. OH si.


Jul 28 2013

CARTA ABIERTA

RoRo
Crecí, muy poco por cierto, pero lo hice siempre escuchando que el Presidente de la Republica es la persona más informada del país, por eso tal vez, espero confiado, que antes de enviar al Congreso de la Unión su propuesta de nuevos impuestos y de aumento a los ya existentes, tenga usted el acertado tino de frenar el inmenso e insaciable resumidero de la corrupción.
Termine Señor Presidente con ese barril sin fondo, con ese cáncer infiltrado hasta el tuétano de cada hueso de nuestro ser nacional y ante el cual, toda reforma fiscal resultará insuficiente.
Yo sé que usted no ignora que la maestra y el ex gobernador Granier no son los únicos corruptos en nuestra nación y de ellos se sabe cuántas casas, edificios, departamentos y cuántos pantalones, trajes y pares de zapatos tienen.
Lo anterior nos lleva a pensar que existen expedientes similares ya listos para ejercitar la acción penal contra muchos, muchos otros que han saqueado o están saqueando ahora el erario nacional, estatal y municipal.
Así, una vez tapadas las fugas, hoyos y resumideros que colapsan la economía, tal vez no se requieran nuevos impuestos de un pueblo cansado y cautivo que lo único que pide es que se vigile su manejo.
De nada, Señor Presidente.


Oct 30 2011

¿ACCIDENTES DE TRÁNSITO?

RoRo
Hermosillo, Son.- Una nota publicada en la sección METRO  de El Imparcial el día 28 de Octubre del presente 2011, además de avergonzarnos a todos los automovilistas hermosillenses y en especial a las autoridades de transito municipal, nos debe hacer reflexionar sobre su contenido, ya que hace referencia a los 158 atropellamientos en lo que va del año y a los 19 cometidos en los primeros 23 días del mes de Octubre.
Estas inaceptables cifras nos muestran que en una muy buena medida los mal llamados accidentes de transito son verdaderos delitos cometidos en franco desprecio por las vidas ajenas, traducido este en una absoluta falta de previsión y de cuidado al conducir, o bien, son delitos intencionales contra quien tuvo el infortunio de atravesarse o la osadía de retar nuestro poder.
Estará usted de acuerdo conmigo en aceptar la veracidad de la afirmación que nos habla de la transformación que sufre el ser humano al tomar posesión del volante de un vehículo y sentir el poder al dominar su potencia.
No en vano los fabricantes y distribuidores de estas armas que se vuelven pendejas en manos de peligrosos, acentúan su publicidad en los factores que inciden en su velocidad y potencia. En este mismo sentido crearon además, el asiento de cubo o individual para que el conductor no comparta con sus acompañantes esa sensación única e inigualable que da el poder sobre la maquina.
Saberse conductor, dueño o poseedor, de una maquina mas moderna, potente y veloz te lleva a exigir a toda costa el reconocimiento a tu rango, sin importar la vida o los bienes de los demás.
Si tomamos en cuenta esos malos instintos que deliberadamente se despiertan en el conductor, entenderemos el porque del tan alto índice de atropellamientos y choques en nuestra ciudad.
Hay quienes incluso, en el extremo sin límites de la estupidez llegan a pensar que con su costosa unidad les facturaron también las calles y la ciudad. No me diga por favor, que no los ha visto o que no los conoce.
Ellos tienen siempre derecho de vía y para exigirlo, te echan el carro encima, te pitan y te ofenden en  cuanto piensan que les hiciste perder un segundo en su valioso afán por llegar antes a la cita con su luminoso destino, que tal vez sea como el del loco aquel que no sabe a donde va, pero va muy apurado porque no quiere llegar tarde.
Señalado el mal, te doy también el remedio y el trapito:
  1. Que sin importar quien sea el conductor e independientemente del monto que por los daños cubra el seguro de su unidad, se investiguen siempre las causas del suceso para determinar si efectivamente es un accidente o se esta en presencia de un verdadero delito que puede ser culposo según sea la falta de precaución o de cuidado, o bien doloso si se comprueba que se utilizo el vehículo como una verdadera arma.
  2. Que los agentes de transito municipal se bajen de sus cómodas y modernas unidades con aire acondicionado  e infraccionen así sea en vía libre, al conductor que vaya a exceso de velocidad.
  3. Que dejen de ser infracciones de moda o de temporal y se apliquen de manera permanente, las establecidas para sancionar a quien se distraiga hablando por el celular o no utilice el cinturón de seguridad.
En fin, esta es una voz más a la que usted se puede sumar sobre todo para evitarme la sensación de que estoy predicando en el desierto. Gracias.

May 23 2010

EL QUE ESTE LIBRE DE CULPA…

RoRo
Hermosillo, Son.- Imposible ignorar la gran cantidad de opiniones adversas, criticas y descalificaciones expresadas  en foros y redes sociales en contra de Diego Fernández de Cevallos y también de Celia Lora, vertidas casi con insano placer en un momento de dolor y sufrimiento para ellos y sus familias, como si la agresión y el ataque tuviesen un efecto de compensación para resarcir el daño social que, a juicio de sus criticos, han causado.
Esta ligereza para juzgar con severidad a un semejante puede atribuirse, por supuesto, a la facilidad para expresarse desde un cómodo y cobarde anonimato, sin tener la obligación de identificarse, ni la necesidad de probar las acusaciones vertidas.
Ciertamente los agredidos pueden no ser ejemplos de rectitud y honestidad en TODOS los actos de su vida, pero nadie puede exigir la perfección a otra persona cuando ésta no es una cualidad de los humanos y menos, cuando el aludido no está, como en estos casos, en condiciones de responder a la interpelación.
Lo único que se muestra con esas actitudes es la pequeñez de espíritu y la envidia, que es uno de los peores males que aquejan al ser humano, ya que lo lleva a acumular el veneno suficiente para juzgar que todos están mal, menos él.
Esa percepción de rapacería y ociosidad nos dejan cuando al amparo de la indefensión se le piden cuentas de su actuación pública a un personaje al que nadie increpó cuando estaba en posibilidad de defenderse y, en un sano juicio, nadie podría considerarse valiente por agredir a un hombre atado.
En el caso de Celia Lora, se carga sobre sus hombros la fama y el éxito profesional de su padre, así como la culpa que nadie quiere aceptar, al reconocer que una situación similar en cualquier familia pudiese pasar.
Por supuesto que ella no es la única persona, hombre o mujer, joven o adulto, que ha conducido o que en el futuro vaya a conducir un auto, si así se llega a probar, en estado de ebriedad total o parcial.
Esto nos muestra una vez más que aquí, lo que públicamente se juzga y nos apresuramos a condenar es el éxito y la fama de las personas, sin atrevernos a reconocer que como sociedad somos nosotros mismos los que generamos las condiciones y propiciamos el ambiente para que se presente el fenómeno delincuencial.
Y en esto no hay ninguna novedad, pues así lo demostró hace más de 2000 años el hijo del carpintero de Belem cuando en defensa de Magdalena desarmó a la turba con una sencilla reflexión que llega con plena vigencia y validez a nuestros días: “Aquel que este libre de culpa…que arroje la primera piedra”.

May 23 2010

La Guerra Del Peso

RoRo
Hermosillo, Son.- Lejos de mi la temeraria pretensión de narrar aquí las luchas, peripecias y avatares que nuestra moneda ha tenido que librar para conservar su poder adquisitivo y no llevarse en su caída, los sueños de una nación  bicentenaria que se sabe fuerte, y que aspira alcanzar mejores niveles de vida y bienestar.
Antes bien, quiero decirles que este 23 de Mayo, la alineación de los astros me auguraba un día de paz y tranquilidad; sin embargo, inicie la jornada dominical en un lugar donde todo se puede  esperar menos contar con el sosiego necesario para recargar las pilas e iniciar con renovados bríos las actividades de una nueva semana laboral: la sala de urgencias del Centro Medico Dr. Ignacio Chávez de esta ciudad capital.
Como no era yo el paciente sino una familiar muy cercana, tan cercana que sin levantarse de la cama casi desfalleciente pero con voz ciertamente fuerte,  me ordeno: “llévame al hospital pues el dolor es tan fuerte que no me deja respirar”, petición y cumplimiento fue todo uno sólo, pues no hubo más alternativa que levantarme y obedecer.
A ella, con sólo verle los gestos de dolor que desfiguraban su rostro, de inmediato la pasaron y en el aire camino a la cama, ya le habían localizado las venas para aplicarle un suero, en tanto yo me dedique a observar todo lo que pasaba en la sala de espera. En cumplimiento de esta tarea que yo mismo me había asignado, pude percatarme que a pesar de ser el amanecer de la noche de sábado que uno imagina accidentada y violenta, la mayoría de los pacientes que ingresaban a urgencias aducían dolor abdominal agudo derivado de un problema gastrointestinal.
Así llego ella que era nuestra aportación familiar a la estadística, pero también una niña de 10 anos hija de un maestro, 2 bebés con diarrea y vómito y una señora mayor que tampoco soportaba ya el dolor. Aquí lo curioso fue que cuando le explicaron a su acompañante, tal vez su hijo, que permanecería internada con aplicación del suero durante una hora y media aproximadamente, la despidió a la puerta con esta exclamación: “TRAGONA”.
Lo hasta aquí  observado me llevó a aguzar los sentidos para clasificar por su complexión física a la gente: pacientes, acompañantes, médicos y enfermeras en un inusitado movimiento que facilitó mi labor con el cambio de turno a las 7 de la mañana.
Por supuesto que el grupo de nuestra ubicación no necesitaba el voto personal mío y de mi hija que con todo gusto aportamos, pues había en nuestro bando personas que gracias a su peso difícilmente podían caminar; una substancial aportación a la causa provenía de médicos y enfermeras que, en algunos casos, a simple vista se apreciaba que ya traían vencida y desvencijada la columna vertebral; en el extremo podemos ubicar a un paciente gordo, que vino a ser el tinaco que derramo el vaso y nos llevó definitivamente al triunfo, pues como consecuencia de su gordura dijo, su problema era un dolor muscular en la planta del pie.
Esta rápida visión nos confirma en un breve universo de prueba, que efectivamente somos un pueblo de obesos y no todos por ignorancia.  Gracias a ello, las enfermedades y padecimientos del corazón así como los trastornos derivados de esta situación, continuaran dominando por un buen tiempo la tabla de causas de morbi- mortalidad en el Estado.
Pero por favor, siga usted comiendo y sin hacer ejercicio; no permita que los gordos perdamos este primer lugar que tanto esfuerzo y dinero nos ha costado conquistar en esta, la guerra del peso.