PEÑA NIETO Y LAS REDES DEL AMOR

RoRo
Hermosillo, Son.- Esta claro que Enrique Peña Nieto, Gobernador del Estado de México no ha solicitado nuestra opinión ni creo que le interese conocerla, pero aprontados como somos, sin costo alguno ni factura previa queremos orientarle, para que no se preocupe ni gaste sus energías (que pronto le harán mucha falta) en averiguar si fueron los celestiales micrófonos ocultos del Vaticano o el equipo de comunicación social de su Estado (trasladado ex profeso para ello a Roma), los que difundieron urbi et orbi ( a la ciudad y al mundo), sus muy particulares propósitos personales de contraer nupcias con la “gaviota”, expresados directamente y para mayor compromiso a su Santidad Benedicto XVI durante una gira oficial de trabajo por la ciudad eterna.
Y es que con el cuento de que ignoraba la presencia de cámaras y micrófonos en esa charla de amigos, ya en confianza y envuelado le habló al Papa de algo que pertenece a su exclusivo ámbito familiar.
En razón de ello, ahora exige respeto a su vida privada, olvidando o pretendiendo olvidar, que fue él mismo quien mezcló este asunto de carácter personal  en una visita que obedecía única y exclusivamente a un propósito oficial inherente a su elevado cargo.
Como no nos es dable aceptar tanta inocencia y candidez en quien pretende contender por la presidencia de este país para el próximo sexenio, nos inclinamos a pensar que sus conspicuos asesores, tal vez influidos por el éxito social alcanzado en similares menesteres por la anterior primera dama de su segundo esposo, le animaron a aventarse el tiro de ir a declararle su amor a Angélica en Roma, y a proponerle matrimonio teniendo precisamente como testigo de honor, nada mas ni nada menos que al representante de Dios en la tierra, Ser misericordioso y Padre de bondad, y de quien Martin Urieta nos recuerda en su canción: “Que por tanto haber amado, también le dio el perdón a Magdalena”, alguien asi como Gloria Trevi, pero más recatada.
Lo cierto es que a Peña Nieto ya de regreso en su tierra, muy temprano lo despertaron los tambores de guerra anticipando el fuego amigo y otro no tanto pero igual de virulento y graneado, que de inmediato le lanzaron desde diferentes frentes, curiosamente el más tupido y destructor salió, como era de esperarse, de troneras vecinas y amigas ocupadas por los guerreros a quienes habrá de disputar la candidatura tricolor en el cada vez más cercano 2012.
Desafortunadamente de ésta mezcla explosiva de poderes facticos nadie sale bien librado, y en este affaire el aspirante presidencial y su novia se llevaron en las redes de su amor a los medios de comunicación por la escandalosa promoción de sus muy personales intenciones y, a la iglesia, cuyos vínculos con el poder terrenal no siempre le han sido favorables, tal vez por ello su fundador anticipándose con gran visión a los a veces extraños manejos de sus seguidores, trató de deslindarla desde un principio al sentenciar para siempre: “Dad a Dios lo que es de Dios y al Cesar….”. No obstante, las tentaciones y los intereses, le han llevado en  ocasiones como esta, a ciertas aproximaciones que por costosas, manipuladas e inoportunas, resultan, por decir lo menos, criticables.

Hermosillo, Son.- Esta claro que Enrique Peña Nieto, Gobernador del Estado de México no ha solicitado nuestra opinión ni creo que le interese conocerla, pero aprontados como somos, sin costo alguno ni factura previa queremos orientarle, para que no se preocupe ni gaste sus energías (que pronto le harán mucha falta) en averiguar si fueron los celestiales micrófonos ocultos del Vaticano o el equipo de comunicación social de su Estado (trasladado ex profeso para ello a Roma), los que difundieron urbi et orbi ( a la ciudad y al mundo), sus muy particulares propósitos personales de contraer nupcias con la “gaviota”, expresados directamente y para mayor compromiso a su Santidad Benedicto XVI durante una gira oficial de trabajo por la ciudad eterna.

Y es que con el cuento de que ignoraba la presencia de cámaras y micrófonos en esa charla de amigos, ya en confianza y envuelado le habló al Papa de algo que pertenece a su exclusivo ámbito familiar.

En razón de ello, ahora exige respeto a su vida privada, olvidando o pretendiendo olvidar, que fue él mismo quien mezcló este asunto de carácter personal  en una visita que obedecía única y exclusivamente a un propósito oficial inherente a su elevado cargo.

Como no nos es dable aceptar tanta inocencia y candidez en quien pretende contender por la presidencia de este país para el próximo sexenio, nos inclinamos a pensar que sus conspicuos asesores, tal vez influidos por el éxito social alcanzado en similares menesteres por la anterior primera dama de su segundo esposo, le animaron a aventarse el tiro de ir a declararle su amor a Angélica en Roma, y a proponerle matrimonio teniendo precisamente como testigo de honor, nada mas ni nada menos que al representante de Dios en la tierra, Ser misericordioso y Padre de bondad, y de quien Martin Urieta nos recuerda en su canción: “Que por tanto haber amado, también le dio el perdón a Magdalena”, alguien asi como Gloria Trevi, pero más recatada.

Lo cierto es que a Peña Nieto ya de regreso en su tierra, muy temprano lo despertaron los tambores de guerra anticipando el fuego amigo y otro no tanto pero igual de virulento y graneado, que de inmediato le lanzaron desde diferentes frentes, curiosamente el más tupido y destructor salió, como era de esperarse, de troneras vecinas y amigas ocupadas por los guerreros a quienes habrá de disputar la candidatura tricolor en el cada vez más cercano 2012.

Desafortunadamente de ésta mezcla explosiva de poderes facticos nadie sale bien librado, y en este affaire el aspirante presidencial y su novia se llevaron en las redes de su amor a los medios de comunicación por la escandalosa promoción de sus muy personales intenciones y, a la iglesia, cuyos vínculos con el poder terrenal no siempre le han sido favorables, tal vez por ello su fundador anticipándose con gran visión a los a veces extraños manejos de sus seguidores, trató de deslindarla desde un principio al sentenciar para siempre: “Dad a Dios lo que es de Dios y al Cesar….”. No obstante, las tentaciones y los intereses, le han llevado en  ocasiones como esta, a ciertas aproximaciones que por costosas, manipuladas e inoportunas, resultan, por decir lo menos, criticables.


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