FELIZ 2010 PARA TODOS

RoRo
Hermosillo, Son.-  En el constante devenir del tiempo un ciclo se cierra y una naciente oportunidad nos llega  para concretar en realidad los buenos propósitos y enfrentar con mejores actitudes los retos de una nueva etapa de nuestra vida.
Agradezcamos ésta posibilidad de renovación y haciendo acopio de nuestras experiencias, asumamos con mayor responsabilidad el compromiso de ser cada día mejores, aún en un contexto que no siempre se presenta favorable para el desarrollo personal, familiar y social.
Un aspecto importante en esta tarea será el establecimiento de metas y objetivos precisos y no solo de buenos deseos, para ayudarnos a clarificar la visión de nuestro cotidiano hacer.
Sujetarnos a un programa de acción que contenga tiempo y forma de alcanzar nuestros propósitos, deberá ser una de nuestras actividades prioritarias.
Un presupuesto claro y realista siempre será necesario en una época de crisis económica.
Requerimos igualmente de un plan de trabajo que nos permita revisar el rumbo y evaluar el cumplimiento de los compromisos adquiridos con nosotros mismos.
Ciertamente somos seres que actuamos por creencias y se nos dificulta cambiar nuestra manera de pensar y el aceptar ideas distintas a las nuestras;  sin embargo, parafraseando a Albert Einstein diremos: que loco no es únicamente aquel que tiene una visión distorsionada de la realidad, sino aquel que haciendo las mismas cosas piensa que puede obtener resultados diferentes.
Hay quienes a esta afirmación la llaman la ley de la cosecha o ley de causa-efecto, pues de lo que pongas en tu mente será consecuencia lo que la vida te ofrezca; que es igual sin más, a la conocida afirmación de que lo que siembras, cosechas; es sabido que si siembras vientos cosecharas tempestades; si siembras buenos hábitos disfrutaras de una vida sana.
Hoy, en el inicio de este nuevo ciclo tenemos nosotros la oportunidad de revisar nuestros comportamientos y de modificar nuestras actitudes si juzgamos que estas no son las más adecuadas ni las mejores para enfrentar los retos del porvenir.
Aceptemos la validez universal de esta ley de causa-efecto, y hagamos de nuestro hogar y de este 2010 un mejor lugar para vivir y un tiempo propicio para remontar las adversidades y salir fortalecidos de las múltiples crisis que, a pesar de sus vendavales,  siguen siendo una magnifica oportunidad de cambio para quien tiene la virtud de aprender de los fracasos y de levantarse solo una vez más después de todas las caídas.
Así y con tu ejemplo, forjaran tu y los tuyos una voluntad que será siempre superior a los embates de la vida y a los caprichos del destino, que eso y no otra cosa es lo que se requiere en tiempos difíciles como los que ahora enfrentamos.
En esta lucha se requiere preparación y temple, porque como decía Ernest Hemingway: “un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido”.
Y para demostrarnos que el fracaso no es lo contrario al éxito, sino el conformismo y la mediocridad, John D. Rockefeller nos  señala: “en todo fracaso hay una nueva oportunidad”, al tiempo que nos conmina diciendo: “a menos que crean en ustedes mismos, nadie lo hará; este es el consejo que conduce al éxito”.
Éxito en el viaje y, feliz 2010 para todos.

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